¿Qué es un síncope?
Un síncope es una pérdida temporal de conciencia y postura, descrita como un "desmayo" o "desvanecimiento". En general se asocia a un flujo sanguíneo hacia el cerebro temporalmente insuficiente. Es un problema común, que representa el 3 por ciento de las visitas a la sala de emergencias y el 6 por ciento de las internaciones hospitalarias.
Ocurre más frecuentemente cuando la presión arterial está demasiado baja (hipotensión) y el corazón no bombea un suministro normal de oxígeno hacia el cerebro.
¿Qué es lo que provoca el síncope?
Se puede deber a estrés emocional, dolor, acumulación de sangre en las piernas como consecuencia de cambios bruscos en la posición del cuerpo, calor excesivo, deshidratación, sudoración profunda o agotamiento. El síncope se puede producir durante episodios violentos de tos (especialmente en los hombres) debido a los cambios rápidos en la presión arterial. También puede ser consecuencia de distintos trastornos cardíacos, neurológicos, psiquiátricos, metabólicos y pulmonares. Y puede ser un efecto colateral de algunas medicinas.
Algunas formas de síncope sugieren un trastorno grave:
- aquellas que se producen durante el ejercicio
- aquellas asociadas con palpitaciones o irregularidades del corazón
- aquellas asociadas con antecedentes familiares de síncope recurrente o muerte súbita
¿Qué es el síncope neuralmente mediado?
El síncope neuralmente mediado (NMS, por su sigla en inglés) también se denomina síncope neurocardiogénico, vasovagal, vasodepresor o mediado por reflejos. Es una causa benigna (y la más frecuente) de desmayos. No obstante, las enfermedades potencialmente mortales también se pueden manifestar como síncopes. El NMS es más común en niños y adultos jóvenes, aunque puede ocurrir a cualquier edad. El NMS se produce por una disminución de la presión arterial, lo que reduce la circulación hacia el cerebro y produce inconsciencia. El NMS típico se produce estando parado y a menudo es precedido por una sensación de calor, náuseas, mareo y oscurecimiento visual. Si el síncope se prolonga, puede desencadenar una convulsión. Colocar a la persona en posición reclinada restaurará el torrente circulatorio y la conciencia, y pondrá fin a la convulsión.
Causas del Síncope
Estrés emocional.
Disminución de la presión arterial debida a un cambio de posición o a la pérdida de sangre.
Calor o deshidratación.
Arritmias (ritmos cardíacos anómalos).
Anomalías cardíacas.
Hipersensibilidad en la región de una arteria del cuello denominada carótida.
Presencia de coágulos de sangre en el pulmón.
Síntomas poco antes del Síncope
• Sensación de calor.
• Náuseas.
• Visión borrosa o de destellos.
• Mareo, aturdimiento.
• Palmas sudorosas.
Tratamiento
El mismo del desmayo